Octubre 29, 2007...5:11 pm

Transformers Criollos, ¿Se deja usted convertir en uno?

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Hay muchas cosas que me inquietan y a las que no les encuentro respuesta, pero por qué al subimos a un carro nos convertimos en unas seudo-máquinas agresivas y profundamente alegales es uno de los grandes misterios en mi diario vivir. 

 Nunca se nos ocurriría poner en peligro la vida de otras personas, ni mucho menos la nuestra o la de nuestros seres queridos. ¡Eso jamás! Pero cuando nos volvemos transformers criollos, estamos permanentemente haciéndolo…  

Hay que ver como el peatón tiene que correr o saltar escapando una pisada de un carro aunque tenga la vía, pues cuando somos transformers la vida humana al parecer tiene otro valor, inferior a la del transformer, por supuesto. (Y no dudo que esto sicológicamente marque más el abismo entre las clases sociales). Como transformers, estamos no sólo por encima de la vida humana, sino también de la ley. Si el semáforo no está en verde y yo puedo y quiero pasar, pues lo hago. No me doy cuenta que el semáforo lo que hace es comunicar a muchas otras personas y transformers que participan en la dinámica de la movilidad una señal para evitar desastres. Volarse un semáforo es atentar contra la vida de otras personas y la nuestra, tan simple como eso, y no lo vemos, porque al parecer los transformers no son tan astutos como parecen, o como se creen.  

Sé que por los incentivos perversos del transporte público y su gran número, juegan un rol protagonista en este caos, pero esto al parecer no tendrá solución pronta. Entiendo que somos un pueblo nuevo en esto de los carros y que hay mucho desconocimiento sobre las normas de tránsito… Sin embargo, las normas básicas tienen que seguir rigiendo nuestras acciones, como la del respeto a la vida. 

Esto es una invitación a que conservemos nuestra independencia cuando nos subamos a un carro. A que sigamos siendo nosotros y aunque otros se dejen convertir en transformers criollos, siempre será mejor para todos cumplir las normas de tránsito.

Algunas cosas para recordar:

  1. El peatón debe cruzar únicamente por las cebras en los semáforos, por los puentes y pasos peatonales y por las esquinas.
  2. Es el peatón quien tiene la vía en los cruces por las esquinas, es decir, los carros deben frenar cuando van a voltear y dar paso a los peatones.
  3. Cuando el semáforo está en algo diferente a verde significa que hay que frenar. Cualquier otra cosa que hayan oído son palabras de un transformer.
  4. Cuando hay un PARE, se debe parar, frenar, velocidad cero.
  5. La vida, sea nuestra o sea de otros, es más importante que los cinco minutos o diez horas que posiblemente nos ahorremos incumpliendo las normas de tránsito.

7 comentarios

  • Alguna vez tuve la oportunidad de manejar en París y le cuento que la cosa no es muy diferente.
    se nota muchísimo que hay una cultura muy superior en los peatones (respetan los semáforos peatonales y solo cruzan por donde se debe), pero en los conductores es la misma vaina que acá
    atravesados y ordinarios hasta más no poder.
    Lo que si me saca mucho la piedra son los sujetos que parquean en las calles principales y los que no respetan las zonas estudiantiles (especialmente las universitarias). eso no tiene nombre!

  • “Cuando hay pare se debe frenar, parar, velocidad cero”…

    Nunca dejará de sorprenderme el letrero que veía con frecuencia en el semáforo de la cañasgordas, una vía transitada sobre todo por universitarios y personas que viven en Ciudad Jardín en Cali.

    El letrero decía “Respete el semáforo”, el tal se parece mucho a la recomendación que Clara escribe al final de su nota, y su similitud radica al menos en dos aspectos: el primero es su ingenuidad, puesto que supone que, ahora que se les presenta a las personas un letrero (o recomendación) para respetar las señales entonces las respetarán, como si el problema fuera de ignorancia (y claro que no lo es, para la muestra el letrero está en Ciudad Jardín!!); y la segunda similitud es su decidada buena intención que, al igual que las recomendaciones de mamá, guarda la esperanza de un cambio a partir del “no debes hacer”…

    Sólo creo que las respuestas a los problemas públicos -como estos- no pueden pasar por soluciones privadas -como “conservar la independencia”-, así que los invito a pensar colectivamente cómo resolvemos colectivamente este problema que es de todos (de quienes tienen carro y de quienes no).

  • Edgar,

    Tienes toda la razón, la gente no incumple las normas de tránsito necesariamente por desconocimiento, aunque si es muy fácil recibir un pase de conducción sin tener idea de más de la mitad de las normas.
    Recuerdo ese letrero, cómo olvidarlo… Una plegaria de algún buen samaritano al ver peligrar la vida de mucha gente, y de la suya, me imagino.
    El problema es de todos, claramente, y estoy de acuerdo que se necesita una solución de fondo para esto. Muchas veces veo en las culturas europeas y americanas que lastimosamente el incentivo sigue siendo el miedo al castigo. Como aquí la probabilidad de ser penalizado es tan baja, pues se hace lo que se quiere.
    Si estuviera en mis manos, pondría muchos más sistemas de vigilancia como cámaras, guardas de tránsito, y agravaría las penas para los infractores. A veces he pensado en que los semáforos tuvieran una barra que bajara en amarillo, o que tuvieran encima un código de barras que fuera leído encima para luego penalizarlo. Si, sé que suena extremo, pero al menos es algo, porque la ira que da por ejemplo que un chofer que haya demostrado con innumerables multas que es un peligro para la vida, haya asesinado a uno más es terrible.
    Qué hacer… quisiera oir sus ideas

  • Por eso prefiero volar, a caminar.

  • Hola Clara, me alegra mucho ver gente de Cali escribiendo sobre temas de movilidad, en particular en lo que se refiere a la cultura ciudadana. Esperemos que en el futuro estas iniciativas potencien un cambio de mentalidad. Un saludo.

  • Somehow i missed the point. Probably lost in translation :) Anyway … nice blog to visit.

    cheers, Viatica!!


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