Abril 2, 2008

Trasteo a www.eltiempo.com/participacion/aclarasofismas


Octubre 29, 2007

Transformers Criollos, ¿Se deja usted convertir en uno?

Hay muchas cosas que me inquietan y a las que no les encuentro respuesta, pero por qué al subimos a un carro nos convertimos en unas seudo-máquinas agresivas y profundamente alegales es uno de los grandes misterios en mi diario vivir. 

 Nunca se nos ocurriría poner en peligro la vida de otras personas, ni mucho menos la nuestra o la de nuestros seres queridos. ¡Eso jamás! Pero cuando nos volvemos transformers criollos, estamos permanentemente haciéndolo…  

Hay que ver como el peatón tiene que correr o saltar escapando una pisada de un carro aunque tenga la vía, pues cuando somos transformers la vida humana al parecer tiene otro valor, inferior a la del transformer, por supuesto. (Y no dudo que esto sicológicamente marque más el abismo entre las clases sociales). Como transformers, estamos no sólo por encima de la vida humana, sino también de la ley. Si el semáforo no está en verde y yo puedo y quiero pasar, pues lo hago. No me doy cuenta que el semáforo lo que hace es comunicar a muchas otras personas y transformers que participan en la dinámica de la movilidad una señal para evitar desastres. Volarse un semáforo es atentar contra la vida de otras personas y la nuestra, tan simple como eso, y no lo vemos, porque al parecer los transformers no son tan astutos como parecen, o como se creen.  

Sé que por los incentivos perversos del transporte público y su gran número, juegan un rol protagonista en este caos, pero esto al parecer no tendrá solución pronta. Entiendo que somos un pueblo nuevo en esto de los carros y que hay mucho desconocimiento sobre las normas de tránsito… Sin embargo, las normas básicas tienen que seguir rigiendo nuestras acciones, como la del respeto a la vida. 

Esto es una invitación a que conservemos nuestra independencia cuando nos subamos a un carro. A que sigamos siendo nosotros y aunque otros se dejen convertir en transformers criollos, siempre será mejor para todos cumplir las normas de tránsito.

Algunas cosas para recordar:

  1. El peatón debe cruzar únicamente por las cebras en los semáforos, por los puentes y pasos peatonales y por las esquinas.
  2. Es el peatón quien tiene la vía en los cruces por las esquinas, es decir, los carros deben frenar cuando van a voltear y dar paso a los peatones.
  3. Cuando el semáforo está en algo diferente a verde significa que hay que frenar. Cualquier otra cosa que hayan oído son palabras de un transformer.
  4. Cuando hay un PARE, se debe parar, frenar, velocidad cero.
  5. La vida, sea nuestra o sea de otros, es más importante que los cinco minutos o diez horas que posiblemente nos ahorremos incumpliendo las normas de tránsito.

Septiembre 12, 2007

Por estos días de elecciones….

Por estos días de elecciones es inevitable no escribir sobre el tema. Y no es que lo quiera evitar, precisamente lo que me motiva a escribir hoy es esa aversión a la política que sentimos muchos de los colombianos. Si, yo sé, hay muchos políticos que inspiran la más absoluta vergüenza, por ladrones, o por no hacer nada y no ejercer los cargos públicos con la responsabilidad que implica ser el representante del pueblo. Yo también siento esa vergüenza y esa inconformidad, y lo he tenido que vivir en carne propia con los alcaldes tan desastrosos que ha tenido mi ciudad.

Dos personas a quienes admiro profundamente y que han marcado mi vida, me enseñaron que el hecho que no nos guste quien está en el poder, o que no nos guste la politiquería y todo lo que eso conlleva, no podemos dejar de ser ciudadanos activos y ejercer la democracia, y apoyar a la ciudad o a la región pensando no en que se está apoyando a esa persona que está en el poder, sino a la institución.

Es claro que si seguimos alegando y dejamos a los mismos en el poder, no vamos a ir a ningún lado. Pero tengo absoluta claridad que no todo el mundo está interesado en entrar directamente a la política, y menos mal, porque no es algo que se deba tomar a la ligera, y entrar directamente en la política está lejos de ser el único mecanismo para una verdadera participación política.

Como ciudadanos, tenemos el derecho y la obligación de ejercer responsablemente nuestro voto, de hacer control ciudadano, de opinar, de estar interesados por lo que pasa con nuestras ciudades y regiones, y por el cumplimiento de las promesas de quienes son elegidos por el pueblo. Parte de la culpa de que algunos dirigentes hagan lo que les da la gana es precisamente que no ven que pueda haber consecuencias por el incumplimiento, ni por el robo, ni por acciones erradas. Es culpa nuestra pues nosotros los ciudadanos no estamos lo suficientemente comprometidos. Si no nos importa, ¿por qué le importaría a la persona  que está en el poder?

Esta es una invitación a que tomemos la política y lo público con mayor seriedad y compromiso, que en estas épocas de votación estudiemos bien las propuestas de los candidatos, discutamos con amigos y conocidos el tema, y que construyamos activamente una sociedad menos apática a la política. Porque recuerden que uno no está finalmente apoyando ó no a una persona, sino al organismo que liderará. Traten de escoger con criterio a los mejores posibles, y apoyemos siempre el desarrollo y la lucha por una sociedad más incluyente, quede finalmente quien quede.

Agosto 31, 2007

No hablemos del tema… ¿o si?

¿Cómo le digo a mi jefe que quiero tener un hijo? Peor aún, ¿Cómo le digo que estoy embarazada?….

El jefe pensará: empiezan unos largos meses donde puede que falte al trabajo frecuentemente, no va a venir a trabajar por tres meses seguidos, y cuando vuelva, si es que vuelve, va a tener horarios especiales de alimentación… Mejor dicho, va a dejar el puesto tirado y hay que conseguirle el reemplazo. Y bueno, ¿qué tal que le de por tener más? ¡Qué pesar! Tan buena trabajadora que era.

En las empresas es un tabú hablar de hijos futuros. De los que tiene, bienvenido, pero no pregunte ni hable muy duro de sus sueños de tener un hijo muy pronto, porque ya sabe lo que pasa por la cabeza a su jefe.

No tenemos desarrollado, en nuestro país y me imagino que tampoco en la gran mayoría de los demás, un esquema que permita que la maternidad no sea vista como una amenaza para las empresas, ni para la carrera profesional de las madres. Suficientes cosas difíciles va a tener que vivir la madre, como para preocuparse por su estabilidad laboral.

No tengo la solución, aunque sí algunas ideas, pero me parece que lo más importante es que creemos conciencia de la falencia de nuestro sistema laboral, que si bien algo se ha hecho por proteger la maternidad en materia legislativa, todavía tenemos mucho camino por recorrer. Es necesario que recuperemos la naturalidad de las cosas de la vida y que las aceptemos.

Ahi les dejo la inquietud y se abre la discusión….

Agosto 28, 2007

La des-animalización del humano como culpable de la destrucción medioambiental

El ser humano es producto de la evolución de otro animal, como fue explicado en la teoría de la evolución de Darwin. El uso de las herramientas ayudó a que la humanidad desarrollara habilidades motrices e intelectuales, y en la aleatoriedad de la evolución seguramente salimos premiados con características evolutivas de alta adaptabilidad al medio.

Empezamos por ser una humanidad geocéntrica, pues realmente hacíamos parte de un todo y se nos recordaba constantemente nuestra condición de animales, pues competíamos con los demás seres por la supervivencia y el espacio. Hasta las primeras formas de religión institucionalizadas adoraban a los demás animales y el respeto por la armonía y la naturaleza eran eje central de las relaciones del humano con su entorno.

A medida que la humanidad se ha encerrado más en sus ciudades, como la polis griega protegida por una muralla, menor importancia se le ha dado al mundo por fuera de esa muralla, donde viven otros seres, incluso, otros humanos. De  aquí que al encerrarse el humano en sus murallas, y al tener cada vez menos contacto con el exterior, se fuera creando la idea de dominación, superioridad y homo centrismo. No sorprenden pues las guerras, la disminución del respeto por la naturaleza considerada como “diferente”, demostrada en eventos como  la esclavitud, el genocidio y la caza indiscriminada.

La religión dejó de ser geocéntrica para encerrarse en un homo centrismo debido a su extrañamiento de la naturaleza, pues dejó de ser parte fundamental de su diario vivir. De aquí que las comunidades indígenas no se hayan ensimismado tanto, y que aún conserven religiones donde el humano hace parte de un todo, y no es un todo al servicio del humano, como también lo conservan religiones asiáticas.

Y así se ha ido restringiendo la humanidad en sus “jaulas” de cemento, donde cada vez se le ha robado más espacio al resto del mundo, no sólo entendido en el sentido ya habitual de humanidad, sino del resto de la naturaleza existente. A medida que el mundo humano ha ido creciendo, el ser humano se siente más solo y extraño frente al mundo. Las murallas físicas se han desvanecido  en la inmensidad de las ciudades, y se han convertido en límites personales de la misma existencia propia individualista, aunque los límites nacionales quieran seguir siendo fuertes. Los espacios reducidos en los que deben vivir las personas, el trabajo enajenado y la menor importancia a la familia, han contribuido enormemente a la des-animalización del humano.

Lo que hace esta ostensible disminución gradual y cada vez más acelerada del capital social, es pasar de tener un humano pensando en comunidad, a tenerlo pensando sólo en si mismo y posiblemente en su círculo más inmediato. Podría dificultarse en este momento entender por qué Sócrates prefirió afrontar la pena de muerte y no al destierro. Es que el humano encontraba su realización en la comunidad, como parte constituyente de la misma,  ahora encuentra la “realización personal”, en términos de si mismo.

Así pues, la individualidad prima sobre la comunidad, impulsada por un esquema de capitalismo salvaje que sustituye los valores morales por los monetarios, donde el dinero deja de ser un fin para conseguir bienes y servicios que nos producen felicidad, para convertirse en un fin en si mismo, olvidando que lo que se puede obtener con él es lo que nos da beneficios y no su acumulación. La obsesión por el dinero es tan marcada en algunas sociedades, que los empleados ganan salarios exorbitantes atacando directamente su calidad de vida y sus posibilidades de felicidad.

Esta enajenación del humano de su entorno, de su condición de animal, de su esencia que busca felicidad y este individualismo cada vez más marcado en la historia, han hecho que buscando su propio beneficio, el humano justifique los medios arguyendo que es para  lograr su satisfacción personal, cuando realmente la felicidad no llega sin equilibrio. El mundo exterior le es ajeno y cuando ve a un animal, lo ve controlado por la humanidad, ya sea en una jaula, un zoológico, en corrales, o en una “divertida” y “artística” faena lo que es una fiel muestra de la pérdida del respeto por los animales, perfectamente aceptada, como algún día lo fue el circo romano.

Al volverse la inmensa mayoría de los otros animales exóticos para el humano, se ha estudiado su vida, y la curiosidad por conocer ese resto de mundo con el que estamos acabando,  ha hecho que se descubra una pequeña parte de ese mundo que asesinamos. Conociendo aprendemos a valorar y a respetar.

Aquí los medios de comunicación como medio de divulgación han jugado un papel fundamental en la divulgación de los conocimientos obtenidos y en la promoción del tesoro que pareciéramos ignorar. Existen varios canales dedicados únicamente a mostrarnos ese mundo que nos enseña, nos asombra, nos enternece y nos admira, sentimientos que nos llevan a cuestionar la abismal superioridad que el ser humano cree tener. Por ejemplo la tesis que los animales no piensan, que viene de pensar que el humano no es animal, ha sido revaluada y lo contrario ha sido probado. Los estudios nos han mostrado no sólo la maravilla[1] que lucha por compartir con nosotros la vida y el espacio, sino que nuestra misma egoísta existencia se ve amenazada por no conservarla.

La conciencia ambiental es creciente,  por esto diversas organizaciones tanto gubernamentales, como no gubernamentales y supranacionales que protegen el medio ambiente han sido creadas. Y es que la humanidad se ha dado cuenta que destruyendo el medio ambiente, se destruye a si misma, pues los recursos son limitados, y no casi ilimitados como se hubiera pensado hace unos años. Se está atentando contra el equilibrio del mundo, por ese extrañamiento del humano de su entorno, de la naturaleza y de su naturaleza. Por esto se hacen tantos convenios mundiales que lastimosamente no son cumplidos por todos porque la conciencia es pobre dado su sentido de superioridad, como versión micro del mundo macro anteriormente descrito.

NOTA: Algo que escribí en 2003


[1] Hasta el mayor superlativo se queda corto para describir su espectacularidad.